Una ensalada que combina jamón crudo con la dulzura de los higos frescos, perfecta como entrada o plato liviano.
Pasos
1. Preparar el aderezo: En un bowl pequeño, mezclar 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen, 1 cucharada vinagre balsámico y 1 cucharada de miel. Condimentar con sal y pimienta negra recién molida. Batir con un tenedor hasta emulsionar.
2. Tostar las nueces en una sartén seca a fuego medio por 3-4 minutos, revolviendo seguido, hasta que estén doradas y aromáticas. Reservar.
3. Armar la base: Distribuir 80g rúcula fresca en los platos como base. Acomodar el queso parmesano en láminas cortados al medio encima de la rúcula.
4. Agregar el jamón: Colocar el jamón crudo en fetas finas haciendo pequeños pliegues o rollos sobre la ensalada para darle volumen y presentación.
5. Terminar y servir: Esparcir 4 higos frescos, cortados al medio y el jamón crudo en fetas finas por encima. Rociar con el aderezo justo antes de servir y finalizar con una vuelta extra de pimienta si se desea.