Una propuesta simple y sofisticada, donde la intensidad del jamón crudo y la suavidad del queso crean una combinación irresistible.
Pasos
1. Tostar el pan. Llevar las rodajas al horno o tostadora hasta que queden doradas y crocantes.
2. Preparar la base. Untar cada tostada con una capa generosa de queso crema.
3. Armar las bruschettas. Colocar los tomates cherry cortados al medio y acomodar las fetas de jamón crudo de forma natural, generando volumen.
4. Agregar un hilo de aceite de oliva, pimienta recién molida y, si querés un toque gourmet, unas gotas de aceto reducido o miel.